Tratado Sucesión Ecológica de Mar Menor
Tratado de Dinámica de Sistemas Ecológicos y Sucesión en el Litoral Semiárido: Integración Teórica y Praxis en el Mar Menor y Campo de Cartagena.
Antonio Álvarez de Garmendia
Resumen Ejecutivo
El presente tratado constituye un análisis exhaustivo de los procesos de sucesión ecológica en los ecosistemas mediterráneos semiáridos, tomando como caso de estudio paradigmático la crisis eutrófica del Mar Menor y las dinámicas de restauración en el Campo de Cartagena.
A través de una integración rigurosa de la teoría ecológica fundamental —específicamente la teoría de los estados estables alternativos, la histéresis y la sucesión autogénica/alogénica— con la evidencia empírica derivada de documentos técnicos, proyectos de investigación (RESALAR, RemediOS-2, Bosque Romano) y la observación de campo, se establece un marco conceptual para la gestión del territorio.
El documento aborda la complejidad de la respuesta ecosistémica ante presiones antrópicas crónicas, desglosando los mecanismos de colapso funcional y las rutas teóricas para la recuperación. Se examina la dicotomía entre la restauración pasiva ("No Se Toca Nada"), fundamentada en la eliminación de perturbaciones para permitir la autoresiliencia, y la restauración activa o sucesión asistida, necesaria para superar umbrales de irreversibilidad biológica.
Asimismo, se integran las dimensiones socioecológicas, analizando el papel de la gobernanza, la participación ciudadana y la narrativa cultural ("La Voz del Mar") como componentes inseparables de la restauración biológica.
El objetivo último es proporcionar una hoja de ruta técnica y conceptual que trascienda la gestión de crisis inmediata, proponiendo un modelo de coexistencia sostenible basado en la comprensión profunda de los ciclos naturales y la funcionalidad de los ecosistemas locales.
I. Fundamentos Epistemológicos y Mecanísticos de la Sucesión Ecológica en Ambientes Mediterráneos
1.1. Redefinición de la Sucesión en Ecosistemas Pulsátiles
La sucesión ecológica, tradicionalmente entendida como el reemplazo ordenado y direccional de especies hacia una comunidad clímax estable tras una perturbación, requiere una reinterpretación sustancial al aplicarse a los ecosistemas mediterráneos semiáridos.
Estos sistemas no operan bajo una linealidad estricta, sino que se comportan como entidades pulsátiles, donde la variabilidad estocástica del clima (sequías prolongadas, eventos torrenciales tipo DANA) y la historia milenaria de intervención humana imponen una dinámica de reorganización constante y no necesariamente equilibrada.
En el contexto del sureste ibérico, la sucesión se manifiesta a través de la interacción compleja entre dos fuerzas motrices divergentes pero interconectadas.
Por un lado, la sucesión autogénica representa la capacidad intrínseca de la comunidad biológica para modificar su entorno físico, facilitando su propia persistencia o el reemplazo por especies más competitivas.
Un ejemplo claro en el litoral murciano es la capacidad de las praderas de Cymodocea nodosa y Posidonia oceanica para atrapar sedimentos y modificar el régimen hidrodinámico, creando un ambiente más estable y oxigenado que favorece la biodiversidad bentónica. Por otro lado, la sucesión alogénica está dirigida por fuerzas externas al sistema biológico. En el Mar Menor, esta fuerza ha sido predominante y disruptiva: la entrada masiva de nutrientes (eutrofización) y las alteraciones hidrológicas (apertura de golas) han forzado cambios comunitarios que no responden a la maduración interna del sistema, sino a la adaptación forzosa a un ambiente químicamente alterado.
La teoría clásica sugiere una progresión desde especies estrategas de la r (pioneras, oportunistas, de ciclo rápido y alta dispersión) hacia estrategas de la K (competidoras, longevas, de estructura compleja). Sin embargo, la crisis del Mar Menor ilustra un fenómeno inverso: una sucesión regresiva o retrogresión. La presión antrópica ha desmantelado las comunidades complejas de macrófitos estructuradores, favoreciendo el retorno a estados dominados por organismos unicelulares simples (fitoplancton) y algas oportunistas de ciclo rápido, simplificando la red trófica y reduciendo la resiliencia del ecosistema.
1.2. Teoría de los Estados Estables Alternativos y la Trampa de la Histéresis
Para comprender la magnitud del desafío de restauración en el Mar Menor, es imperativo adoptar el marco teórico de los Estados Estables Alternativos (Scheffer et al., 2001).
Los ecosistemas acuáticos someros no responden de manera lineal y gradual al estrés; poseen una capacidad de amortiguación o resiliencia que les permite absorber perturbaciones hasta alcanzar un "punto de inflexión" (tipping point). Una vez cruzado este umbral, el sistema colapsa catastróficamente y se reorganiza en un nuevo estado de equilibrio, que a menudo es degradado y hostil para la biodiversidad original.
En la laguna costera del Mar Menor, identificamos dos estados configuracionales opuestos:
* Estado Claro (Oligotrófico/Mesotrófico): Este es el estado deseable y funcional. Está dominado por vegetación bentónica (Cymodocea nodosa, Caulerpa prolifera). La vegetación actúa como un ingeniero del ecosistema: estabiliza el sedimento evitando la resuspensión, oxigena la interfase agua-sedimento y compite eficazmente con el fitoplancton por los nutrientes disponibles, manteniendo la columna de agua transparente.
* Estado Turbio (Eutrófico/Distrófico): Este es el estado degradado actual o latente. Está dominado por fitoplancton, picoplancton y cianobacterias (Synechococcus).
La alta turbidez impide la penetración de la luz solar hasta el fondo, inhibiendo la fotosíntesis de los macrófitos y provocando su muerte. La desaparición de la vegetación libera los nutrientes almacenados en la biomasa y el sedimento, y permite la resuspensión de partículas por el viento, reforzando el bucle de retroalimentación positiva que mantiene la Turbidez.
El fenómeno crítico que complica la gestión es la histéresis. La trayectoria de recuperación no es simplemente la inversa de la trayectoria de degradación. Una vez que el sistema ha colapsado hacia el estado turbio (como ocurrió dramáticamente en 2016 con la "sopa verde"), simplemente reducir la carga externa de nutrientes a los niveles previos al colapso no es suficiente para restaurar el estado claro. El sistema ha desarrollado mecanismos de resistencia interna (carga de nutrientes en sedimentos, extinción de bancos de semillas, dominio de especies oportunistas) que lo mantienen "atrapado" en el estado degradado.
Para revertir esta situación, se requiere un esfuerzo de restauración mucho mayor y activo, reduciendo los nutrientes a niveles extremadamente bajos o interviniendo físicamente para romper los bucles de retroalimentación negativa.
1.3. Modelos de Intervención: La Dialéctica entre Restauración Pasiva y Activa
El debate científico y social en torno a la gestión del Mar Menor, reflejado en las comunicaciones y propuestas de actores locales como Antonio Álvarez de Garmendia, polariza a menudo dos enfoques que, bajo una óptica sucesional rigurosa, deben entenderse como etapas complementarias de un mismo proceso curativo:
* Restauración Pasiva ("No Se Toca Nada"):
Este enfoque se fundamenta en la eliminación estricta de los factores de estrés exógenos (cese total de vertidos agrícolas y urbanos, moratoria urbanística) y confía en la capacidad inherente de autorrecuperación del sistema (resiliencia natural).
Es la estrategia basal y prioritaria; sin ella, cualquier intervención tecnológica es cosmética y fútil. En sistemas mediterráneos, la recuperación natural puede ser lenta debido a las limitaciones hídricas y la estacionalidad, pero genera comunidades ecológicamente más robustas y adaptadas a largo plazo.
La evidencia científica sugiere que la "renaturalización ecológica" pasiva ha tenido éxito en zonas industriales abandonadas donde, tras el cese de la actividad, la biodiversidad ha retornado sin asistencia.
* Restauración Activa (Sucesión Asistida): Debido a la histéresis y a la magnitud del daño acumulado, la recuperación pasiva puede ser insuficiente o inaceptablemente lenta en escalas temporales humanas. La restauración activa implica intervenciones directas para superar barreras ecológicas específicas que impiden la sucesión natural (ej. falta de banco de semillas, erosión extrema, poblaciones extintas, especies invasoras dominantes). Incluye técnicas como la reforestación con especies clave, la reintroducción de ingenieros ecosistémicos (Ostrea edulis) y la ingeniería ecológica para la retención de suelos.
La propuesta de "Renaturalización" y el concepto de "No Se Toca Nada" se alinean conceptualmente con la Restauración Ecológica Basada en Procesos, donde el objetivo no es diseñar un paisaje estático ("jardinear la naturaleza"), sino reactivar los procesos funcionales (filtración, sedimentación, sucesión trófica) para que el ecosistema recupere su autonomía regulatoria.
II. El Mar Menor: Dinámica de un Colapso y Sucesión de Comunidades Bentónicas
2.1. La Comunidad Bentónica Histórica y su Función Estructural
Históricamente, el Mar Menor funcionaba como un ecosistema oligotrófico controlado por el bentos, cuya estructura comunitaria estaba determinada por la hipersalinidad y el confinamiento. La sucesión vegetal en la laguna ha estado dictada por la evolución de estos parámetros fisicoquímicos.
* Etapa Hipersalina (Pre-1970): Con salinidades superiores a 50-52 psu, la vegetación estaba dominada por Cymodocea nodosa en praderas monoespecíficas densas y manchas de Ruppia cirrhosa en las zonas más someras, confinadas y de mayor temperatura. Estas especies actuaban como "ingenieras del ecosistema", secuestrando nutrientes en sus rizomas y estabilizando el fondo fangoso, creando un hábitat crítico para la reproducción de especies singulares como el caballito de mar.
* Etapa de Conexión y Colonización (Post-1970): El ensanchamiento y dragado del canal del Estacio redujo la salinidad a rangos de 42-47 psu y amortiguó las oscilaciones térmicas.
Esto rompió la barrera osmótica y permitió la entrada masiva de Caulerpa prolifera. Esta alga verde, de crecimiento más rápido y menores requerimientos lumínicos que Cymodocea, colonizó agresivamente los fondos blandos profundos (>2-3m), desplazando a Cymodocea a las zonas más someras e iluminadas.
Durante varias décadas, se estableció una coexistencia facilitadora/competitiva: Caulerpa en profundidad y Cymodocea en zonas someras formaban un tapiz vegetal continuo.
Este "filtro biológico" incrementó la capacidad de carga del sistema frente a la eutrofización incipiente, absorbiendo las crecientes entradas de nitratos agrícolas y enmascarando el deterioro de la calidad del agua (fase de resistencia o "eutrofización oculta").
2.2. La Ruptura del Equilibrio: Eutrofización, Sucesión Regresiva y Anoxia
El proceso de degradación siguió una secuencia de libro de texto de sucesión regresiva, acelerada por la intensidad de la presión antrópica:
* Saturación de Nutrientes:
La entrada masiva y crónica de nitratos (procedentes de la agricultura intensiva y el acuífero cuaternario) y fosfatos (aguas residuales urbanas y liberación desde sedimentos) saturó finalmente la capacidad de asimilación de las praderas bentónicas.
* Bloom Fitoplanctónico ("Sopa Verde" 2016):
El sistema cruzó el umbral de resiliencia. El fitoplancton, compuesto principalmente por cianobacterias picoplanctónicas (Synechococcus), proliferó explosivamente en la columna de agua, absorbiendo la luz antes de que llegara al fondo.
* Colapso de Macrófitos:
Privada de luz, la vegetación bentónica colapsó. Se estima que el 85% de las praderas (Caulerpa y Cymodocea) murieron en las zonas profundas en 2016.
* Anoxia y Mortandad (2019, 2021):
La descomposición bacteriana de miles de toneladas de biomasa vegetal muerta consumió el oxígeno disuelto en el fondo.
Eventos climáticos extremos como la DANA arrastraron materia orgánica terrígena y agua dulce, provocando la estratificación de la columna de agua (haloclina) que impidió la reoxigenación del fondo. Esto generó episodios agudos de anoxia e hipoxia, causando la muerte masiva de fauna (peces, crustáceos) que se acumuló en las orillas.
2.3. Dinámica Actual y Perspectivas de Recuperación: Un Sistema en Oscilación
Tras los episodios de crisis aguda, se observa una sucesión secundaria inestable y precaria. Caulerpa prolifera ha demostrado una mayor capacidad de recuperación (resiliencia elástica) que Cymodocea nodosa en las zonas profundas tras recuperar cierta transparencia en la columna de agua.
Esto se debe a su plasticidad fisiológica, su capacidad para aprovechar bajos niveles de luz y su rápida tasa de crecimiento vegetativo. Sin embargo, el sistema sigue oscilando, atrapado en un ciclo de histéresis donde pequeños pulsos de nutrientes o cambios meteorológicos pueden disparar nuevos blooms fitoplanctónicos.
La recuperación de Ruppia cirrhosa en nichos específicos (zonas muy someras, salinas, desembocaduras de ramblas) es indicativa de su papel como especie oportunista y pionera en ambientes estresados, capaz de tolerar fluctuaciones de salinidad y temperatura que otras fanerógamas no soportan, y jugando un papel crucial en la estabilización de sedimentos someros.
La presencia de estas especies es un bioindicador de la potencialidad de recuperación si las condiciones ambientales se estabilizan.
III. Tratado de Sucesión Vegetal en el Campo de Cartagena: De la Costa al Interior
La restauración ecológica de la laguna es inviable sin una restauración integral de su cuenca vertiente, el Campo de Cartagena.
Aplicando la fitosociología dinámica de Rivas-Martínez, es posible identificar las series de vegetación potenciales y diseñar estrategias de sucesión asistida para recuperar la funcionalidad hidrológica y ecológica del territorio.
3.1. Geoserie Halófila: Los Saladares y Humedales (Salinas de Marchamalo y Lo Poyo)
En las zonas topográficamente deprimidas con influencia del nivel freático salino, como las Salinas de Marchamalo y el humedal de Lo Poyo, la sucesión vegetal (catenas) está dictada estrictamente por el gradiente de humedad e hipersalinidad.
Esta zonación es la base técnica para proyectos de restauración como RESALAR.
Tabla 1: Zonación Sucesional y Funcional en Saladares Mediterráneos
Etapa Sucesional
Zona
Especies Características (Bioindicadores)
Función Ecológica y Sucesional Estado de Conservación
1. Inundación Permanente Ruppia cirrhosa, Althenia orientalis
Producción primaria acuática, oxigenación, refugio de alevines (Aphanius iberus).
Crítico en el Mar Menor, estable en salinas gestionadas activamente.
2. Marisma Baja (Hiperhúmeda) Sarcocornia fruticosa, Salicornia patula
Estabilización de fangos anóxicos, biofiltración de metales y nutrientes.
Fragmentado por drenajes agrícolas y urbanización costera.
3. Marisma Media (Húmeda)
Arthrocnemum macrostachyum, Halocnemum strobilaceum Especie ingeniera que retiene sedimentos, eleva el suelo y facilita el asentamiento de otras halófitas.
Dominante en Marchamalo. Clave para la nidificación de avifauna.
4. Marisma Alta (Seca)
Suaeda vera, Limonium cossonianum, Limonium caesium Transición a matorral halófilo, alta biodiversidad florística y de polinizadores.
Amenazado por pisoteo, vertidos y expansión de especies invasoras.
5. Orla Halonitrófila
Salsola kali, Cakile maritima Pioneras en suelos removidos y eutrofizados, fijación inicial de sustratos inestables.
Común en bordes degradados y zonas con aportes de materia orgánica.
Aplicación Práctica (Marchamalo):
La restauración en estas áreas no implica una reforestación arbórea clásica, sino la recuperación de la microtopografía y el régimen hídrico para permitir que estas bandas de vegetación se auto-organicen espacialmente.
El proyecto RESALAR busca restaurar el flujo hídrico y la conexión con el Mar Menor para recuperar la funcionalidad de estas series halófilas, que actúan como riñones naturales filtrando las escorrentías antes de que alcancen la laguna.
3.2. Geoserie Psamófila: El Sistema Dunar (La Manga)
El cordón dunar de La Manga representa uno de los sistemas más alterados por la urbanización. La sucesión teórica primaria desde la línea de costa hacia el interior (ejemplificada en la Caleta del Estacio) debería seguir este patrón secuencial.
* Duna Embrionaria: Dominio de Cakile maritima y Elymus farctus (Agropiro). Inician la retención de arena y la formación de montículos incipiente.
* Duna Móvil (Duna Blanca): Colonización por Ammophila arenaria (Barrón). Su sistema radicular profundo y rizomatoso estructura la duna verticalmente, permitiendo su crecimiento en altura.
* Duna Semifija (Duna Gris): A medida que la arena se estabiliza y acumula materia orgánica, entran especies como Crucianella maritima, Pancratium maritimum (Azucena de mar), Eryngium maritimum (Cardo marino) y Helichrysum stoechas. Aumenta la complejidad y la cobertura vegetal.
* Duna Fija (Clímax Edáfico): Establecimiento de bosquetes arbustivos de Juniperus turbinata (Sabina de las dunas) y Teucrium dunense. Esta es la etapa madura del ecosistema dunar, hoy prácticamente desaparecida en La Manga.
Intervención en RESALAR: En la Caleta del Estacio, la sucesión natural hacia la etapa de sabinar estaba bloqueada por la invasión masiva de Acacia (especie exótica australiana). La intervención activa mediante solarización (cubrir el suelo con plásticos negros para matar el banco de semillas exóticas por choque térmico) ha sido necesaria para "resetear" el sistema y eliminar la competencia.
Posteriormente, se ha procedido a la reintroducción de especies nativas clímax como Juniperus turbinata y Pancratium maritimum, producidas en los viveros de ANSE, para acelerar la recuperación.
Esto ejemplifica la sucesión asistida: eliminar la barrera biótica (Acacia) y facilitar la llegada de propágulos (plantación) para saltar etapas y recuperar la funcionalidad del ecosistema.
3.3. Geoserie Xerófila: Bosque y Matorral Termomediterráneo (Cartagena y Sierras Litorales)
En el interior del Campo de Cartagena y las sierras litorales, la vegetación clímax potencial corresponde a formaciones de gran riqueza y adaptación a la aridez, pertenecientes a las series fitosociológicas Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis (Lentiscar) y Mayteno-Periplocetum angustifoliae (Cornical). Estas comunidades son las más resilientes al cambio climático en la región.
* Especies Clave
(Ingenieras del Paisaje):
* Tetraclinis articulata (Ciprés de Cartagena):
Reliquia del Terciario, endemismo ibero-africano capaz de colonizar suelos esqueléticos y resistir sequías extremas. Es la especie prioritaria en la restauración forestal del proyecto Bosque Romano.
* Periploca angustifolia (Cornicabra) y Maytenus senegalensis (Arto):
Elementos de afinidad tropical que forman matorrales espinosos densos e impenetrables, protegiendo el suelo de la erosión y facilitando el establecimiento de otras especies bajo su dosel (efecto nodriza).
* Pistacia lentiscus (Lentisco) y Chamaerops humilis (Palmito): Especies rebrotadoras altamente resilientes al fuego y al pastoreo, que constituyen la matriz estructural del matorral mediterráneo maduro.
Proyecto Bosque Romano:
Este proyecto de renaturalización urbana y periurbana utiliza estas especies para crear un "corredor verde" funcional que conecte las poblaciones humanas (barrios de Cartagena) con las áreas naturales (Canteras).
La estrategia no es meramente estética, sino funcional: restaurar la conectividad ecológica y los servicios ecosistémicos (retención de suelo, regulación térmica, refugio de biodiversidad) mediante la reintroducción de la vegetación clímax autóctona que ha sido desplazada por la urbanización y la agricultura.
IV. Tratado de Estrategias de Restauración: Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) e Ingeniería Ecológica
No existe ninguna solución que sea fuera de la Naturaleza, todo lo que no se realice bajo SbN es cirugía y mutilación del ecosistema.
La integración de la teoría sucesional en la gestión del Mar Menor se materializa a través de las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN).
Estas intervenciones no son obras de jardinería convencional, sino proyectos de ingeniería ecológica diseñados para resolver problemas socio-ambientales complejos (eutrofización, inundaciones, pérdida de biodiversidad) aprovechando y potenciando los procesos naturales.
4.1. Renaturalización de la Cuenca Vertiente: El Cinturón Verde y la Desnitrificación
La propuesta de crear un "cinturón verde" o franja renaturalizada alrededor del perímetro del Mar Menor es la aplicación a gran escala de la sucesión ecológica como herramienta de depuración de aguas.
* Mecanismo Funcional: Transformar terrenos agrícolas intensivos (fuente de nitratos) y zonas degradadas en un mosaico de humedales artificiales, filtros verdes y bosques de ribera (sumideros de nitratos).
* Fundamento Ecológico: La vegetación de ribera y humedal (Phragmites australis, Tamarix, Suaeda) posee una alta tasa de desnitrificación. Las bacterias presentes en el sedimento anóxico asociado a sus raíces convierten los nitratos disueltos en nitrógeno gas (N2), eliminándolos del sistema acuático. Además, la vegetación física retiene sedimentos y fósforo articulado.
* Implementación:
Requiere la adquisición estratégica de tierras (especialmente en la Zona 1 de la Ley de Protección) y la restauración activa de la topografía para retener el agua de escorrentía y maximizar el tiempo de residencia en los humedales. Esto actúa como un "riñón" biológico previo a la entrada en la laguna.
4.2. Recuperación de Filtradores Bentónicos: El Caso de la Ostra Plana (Ostrea edulis)
Una de las intervenciones más innovadoras y prometedoras es el uso de Ostrea edulis (ostra plana) para la bio-remediación activa, liderado por el IEO y ANSE a través de los Proyectos RemediOS y Remedios-2.
* Problema Sucesional: La eutrofización genera un exceso de fitoplancton que causa turbidez. La pérdida de praderas de fanerógamas elimina la competencia por los nutrientes, perpetuando el estado turbio.
* Solución (Control Top-Down): Reintroducir poblaciones masivas de ostras nativas, que históricamente formaban extensos bancos en el Mar Menor. Una sola ostra adulta puede filtrar hasta 200 litros de agua al día, consumiendo fitoplancton y depositando la materia orgánica en el sedimento en forma de heces y pseudoheces (biodeposición).
* Facilitación Ecológica: Los arrecifes de ostras actúan como núcleos de biodiversidad (arrecifes biogénicos), proporcionando sustrato duro para la fijación de otras especies y, crucialmente, mejorando la claridad de la columna de agua.
Esta claridad es el prerrequisito indispensable para que la luz llegue al fondo y permita la recolonización natural de las praderas de Cymodocea y Caulerpa, restaurando el bucle de retroalimentación positiva que mantiene el estado claro.
* Estado del Arte: Se han instalado los primeros arrecifes experimentales utilizando bloques de arcilla biodegradable y larvas criadas en cautividad, buscando superar el cuello de botella del reclutamiento natural debido a la escasez de sustrato adecuado y reproductores.bl
4.3. Restauración Pasiva vs. Activa: El Dilema de la Intervención y la Resiliencia
El análisis de los documentos proporcionados por el usuario revela una tensión dialéctica fundamental entre la intervención y la no intervención en la gestión ambiental.
* El Argumento "No Se Toca Nada" (Restauración Pasiva): Antonio Álvarez de Garmendia argumenta, con un sólido respaldo en la literatura científica ecológica, que la naturaleza posee mecanismos de autocuración superiores a la ingeniería humana si se le concede el tiempo necesario y se elimina la presión perturbadora.
En el contexto de taludes de infraestructuras o zonas mineras, se ha demostrado que la colonización natural suele producir comunidades más diversas, estructuradas y adaptadas localmente que las hidrosiembras comerciales estándar.
Aplicado al Mar Menor, esto implica que ninguna solución tecnológica (oxigenación artificial, dragados, bombeos) funcionará de manera sostenible si no cesan primero y de forma absoluta los vertidos agrícolas y urbanos que alimentan la eutrofización.
* La Necesidad de Intervención (Restauración Activa): Sin embargo, debido a la fuerte histéresis del sistema, el Mar Menor podría tardar décadas o incluso siglos en recuperarse solo con medidas pasivas ("No Se Toca Nada").
La carga interna de nutrientes en los sedimentos y la pérdida de bancos de semillas y reproductores pueden mantener el estado degradado indefinidamente.
La restauración activa (plantación de Tetraclinis, siembra de ostras, eliminación de Acacia) se hace necesaria para:
* Acelerar procesos ecológicos que son demasiado lentos para la escala temporal humana y política.
* Superar umbrales de irreversibilidad (ej. extinción local de especies clave).
* Reconectar fragmentos de hábitat aislados (corredores ecológicos) que no pueden conectarse por sí solos debido a barreras urbanas.
Síntesis: La estrategia óptima y científicamente robusta es una Restauración Asistida. No se trata de "jardinear" el Mar Menor imponiendo una estética humana, sino de eliminar quirúrgicamente los frenos (nitratos, especies invasoras) y dar "empujones" estratégicos (núcleos de ostras, revegetación de ramblas con especies autóctonas) para que la sucesión autogénica tome el control y el ecosistema recupere su capacidad de autoorganización.
V. Gobernanza, Participación y la Dimensión Humana del Ecosistema
La restauración ecológica no ocurre en el vacío; es un proceso intrínsecamente socio-ecológico. La documentación aportada destaca la dimensión humana de la crisis y la necesidad de integrar la sociedad en la solución.
5.1. El Conflicto de Narrativas y la Necesidad de Co-Creación
Existe una fragmentación evidente entre la ciencia académica, la gestión política y la percepción ciudadana.
Los procesos participativos, como los "Encuentros por el Mar Menor" facilitados por entidades como la Asociación Pasos, buscan integrar estas visiones divergentes. Sin embargo, la percepción de exclusión de voces críticas o con conocimiento experto local (como la experiencia relatada por el usuario) puede empobrecer el proceso y generar desconfianza institucional.
La restauración exitosa requiere un modelo de co-creación y gobernanza adaptativa, donde el conocimiento local (pescadores, vecinos, agricultores tradicionales) se una al conocimiento técnico-científico para diseñar soluciones viables y socialmente aceptadas.
5.2. El Ecosistema como Sujeto Político y Cultural: "La Voz del Mar"
La metáfora de "La Voz del Mar" transforma la crisis científica (eutrofización, anoxia) en una tragedia cultural y emocional. Dar "voz" al ecosistema tiene implicaciones prácticas para la gestión:
* Monitorización Transparente: Los datos vitales del ecosistema (oxígeno disuelto, clorofila, salinidad, turbidez) deben ser públicos y accesibles en tiempo real, actuando como el "pulso" visible del paciente que permite a la ciudadanía auditar el estado de salud de la laguna.
* Representación Legal: El reconocimiento de derechos a la naturaleza (como la Ley de Personalidad Jurídica del Mar Menor) es un hito que permite que el ecosistema tenga defensa legal directa frente a agresiones, cambiando el paradigma de "recurso a explotar" a "sujeto de derechos".
* Narrativa Restaurativa: Es necesario cambiar el relato de "catástrofe irreversible" y "muerte del Mar Menor" a un relato de "proceso de curación" y "resiliencia".
Esto implica involucrar a la sociedad en acciones positivas y tangibles (voluntariado en Bosque Romano, custodia del territorio en RESALAR, ciencia ciudadana), fomentando un sentido de pertenencia y responsabilidad compartida.
VI. Conclusiones y Hoja de Ruta Estratégica para la Recuperación
El análisis integrado de la dinámica de sucesión ecológica, los principios teóricos y los proyectos en curso en el Mar Menor y Campo de Cartagena permite extraer las siguientes conclusiones y recomendaciones estratégicas para la gestión del territorio:
6.1. Conclusiones Científicas
* El Sistema se encuentra en un estado de Histéresis: La recuperación del estado de aguas claras no será un proceso lineal ni inmediato tras el cese de los vertidos. El sistema tiene "memoria" y resistencia al cambio. Se requiere paciencia estratégica y una gestión adaptativa que responda a la evolución de los indicadores.
* La Vegetación Bentónica es la Piedra Angular: La recuperación de las praderas de Cymodocea nodosa y Ruppia cirrhosa es el indicador final y definitivo del éxito de la restauración. Caulerpa prolifera jugará un papel ambivalente durante la transición, actuando como competidora pero también como estabilizadora transitoria del sedimento.
* La Restauración debe ser Integral y Territorial: No es posible restaurar la laguna sin restaurar la funcionalidad ecológica de su cuenca vertiente (agrosistemas, ramblas, dunas y bosques periféricos).
Proyectos como Bosque Romano y RESALAR son modelos escalables de esta visión territorial que conecta la tierra con el mar.
6.2. Recomendaciones de Gestión (Hoja de Ruta)
* Prioridad Absoluta a la Restauración Pasiva en Origen: Cese efectivo, total y verificable de la entrada de nutrientes (nitratos y fosfatos) a la laguna. Sin esta condición previa, cualquier otra medida (siembra de ostras, dragados, oxigenación) es cosmética, ineficiente y condenada al fracaso a largo plazo. El principio de "No Se Toca Nada" debe aplicarse en el sentido de no añadir ninguna presión adicional al sistema.
* Impulso a la Sucesión Asistida en Puntos Críticos (Acupuntura Ecológica)
* Escalar el proyecto de arrecifes de ostras (Ostrea edulis): Para recuperar la capacidad de filtración biológica y mejorar la transparencia del agua.
* Expandir la renaturalización de dunas: Eliminar especies exóticas (Acacia) y revegetar con especies nativas (Juniperus, Pancratium) para blindar la barrera arenosa de La Manga y recuperar su biodiversidad.
* Conectar los parches de bosque: Crear corredores ecológicos mediante la renaturalización de ramblas y zonas periurbanas, conectando las poblaciones de Tetraclinis articulata y matorral noble.
* Gobernanza Inclusiva y Transparente: Integrar a actores independientes, críticos y locales en los órganos de decisión y seguimiento. La transparencia absoluta de los datos ambientales es fundamental para reconstruir la confianza y evitar "guerras de informes".
* Valorización de Servicios Ecosistémicos: Cuantificar económicamente los beneficios de la restauración (pesca sostenible, turismo de calidad, protección contra inundaciones, salud pública) para justificar la inversión en Soluciones Basadas en la Naturaleza frente a las costosas e ineficientes infraestructuras grises tradicionales.
Epílogo:
La sucesión ecológica es la fuerza más poderosa de la naturaleza para sanar heridas y recuperar el equilibrio.
Nuestra tarea como gestores y sociedad no es suplantarla con tecnología, sino comprender sus mecanismos profundos, respetar sus tiempos geológicos y eliminar decididamente los obstáculos que nosotros mismos hemos colocado en su camino.
El Mar Menor tiene la capacidad intrínseca de recuperarse, pero solo si escuchamos su "voz" a través de la ciencia y actuamos con coherencia, valentía y respeto por los límites biofísicos del ecosistema.
Especies Clave en la Restauración Ecológica del Sureste Ibérico
Ecosistema
Especie (Nombre Científico) Nombre Común
Función Ecológica Principal y Rol en la Sucesión
Proyecto Relacionado
🌿
Bosque:
Tetraclinis articulata
Ciprés de Cartagena
Resiliencia a sequía extrema, endemismo, clímax xerófila. Bosque Romano
Pistacia lentiscus
Lentisco
Efecto nodriza, alimento para fauna, estructura del matorral. Bosque Romano
Tabla 3:
Cronología Sintética de la Crisis Ecosistémica y la Respuesta Social
Fase
Periodo
Estado Ecológico Predominante Hitos
Eventos Clave
Respuesta de Gestión
Proyecto
Equilibrio
Pre-1970
Oligotrófico, Hipersalino
Dominio de Cymodocea y Ruppia.
Uso tradicional (pesca, encañizadas).
Cambio
1970-2015
Eutrofización "Oculta" (Resistencia)
Apertura del Estacio, entrada de Caulerpa, expansión agricultura intensiva.
Primeras alertas científicas (ignoradas).
Colapso
2016
Eutrófico (Turbio) - "Sopa Verde" Bloom de fitoplancton, muerte masiva de vegetación bentónica (85%).
Alarma social, inicio de monitorización intensiva.
Crisis Aguda
2019, 2021 Anoxia / Distrofia DANA, estratificación, mortandad masiva de fauna.
Ley de Protección del Mar Menor, ILP Personalidad Jurídica.
Reacción
2022-Pres.
Intentos de sucesión asistida, recuperación parcial de transparencia.
MAPMM, Proyectos RESALAR, Bosque Romano, RemediOS.
Dedicado a mis maestros
LobAzul y "Maestro"
Antonio Álvarez de Garmendia
Poeta y Agricultor Consciente.
aadgpolitica@gmail.com
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